sábado, 31 de enero de 2015

Séptima entrega

Séptima entrega

Capitulo tercero
La pista italiana.
" El optimista cree en los demás y el pesimista sólo cree en sí mismo" C.K Chesterton.
 

   Enrico Lema era un tipo muy simpático y hablador. El ex carabinero era un hombre maduro, alto y corpulento, calvo con bigote gris y vestido muy elegante con calzado deportivo, pantalón azul marino y chaqueta de pana marrón, que aparentaba menos edad que sus 52 años.
- Muchas gracias por sacarme de España de ese modo tan eficaz, Harrison me contó que fuiste el responsable de la operación- comentó Diego.
- No fue tan difícil, aunque me sorprendió que un servidor de la ley como tú recurriera a nuestra  organización - dijo con tono irónico.
- Descubrí vuestra existencia gracias al pen que guardaba Larraz, aunque esa parte del pen no se hizo pública, desde el Ministerio de Interior lo exigieron...
- No creo que les sorprendiese nuestra existencia, pero no me extraña que no quisieran que una organización de ex policías europeos dedicada a perseguir crimínales absueltos por el sistema saliera a la luz..
-  ¿ Por qué el nombre de Ares ? - preguntó el fiscal.
- Es el dios griego de la guerra- sonrío- y esa es nuestra  actividad hacer la guerra a delincuentes a los que el estado de derecho no ha impedido seguir actuando, nosotros les paramos los pies y los destruimos, pero con un limite : nunca recurrir a la eliminación física, eso es demasiado fácil y simple, esos tipos sufren mas si los destruyes y los dejas vivir..
- ¿ Cómo?
- A Larraz por ejemplo lo destruimos captando a Ballcells, que lo traicionó y te facilitó el pen- hizo una pausa para saborear el delicioso café que le habían servido- ¿ recuerdas el empresario italiano Lucio Monti que se suicidó hace 2 años ? - Diego asintió - la chica con la que se lió y le costó su matrimonio y su fortuna trabajaba para nosotros, Monti era responsable de la ruina de muchos pequeños ahorradores a los que estafó imitando a Madoff que sí fue condenado en Estados Unidos, Monti aquí ni fue juzgado, pero al final fue castigado, de otro modo..
- ¿Pero los ahorradores recuperaron su dinero ?
- En parte, su amante le metió un virus a su ordenador personal y accedimos con él a las cuentas que le movían sus testaferros, logramos recuperar 5 millones de euros y los repartimos entre sus víctimas 
- ¿ Como ?
- Les tocó un premio en un sorteo, organizado y amañado por nosotros- sonrío Lema.
- Tú eras carabinero y Harrison de Scotland Yard ¿ Tanto os decepcionó el sistema legal para pasaros al otro lado ?
-  Trabajé muchos años en Sicilia, allí vi como crímenes cometidos  por la mafia quedaban impunes por sus tentáculos con el poder, me di cuenta de lo difícil y lento que era luchar contra ellos con el manual del buen policía....

   Carlos Luna y Antonio Robles miraron con atencion a Jean Miralle, fiscal parisino amigo de Carlos. El veterano fiscal miraba en su ordenador de su despacho en el Palacio de Justicia con mezcla de asco y asombro las fotografías que le habían proporcionado sus compañeros españoles. Miralle era un tipo bajo, de pelo rubio rizado con canas, ojos claros y cara de bonachón, que a Antonio le recordó a un Harpo Max maduro.
- Vaya Carlos has traído una bomba a mi despacho, no se si llamar a los bomberos este material es altamente inflamable.
- ¿ Conoces a los  chicos malos ?  - inquirió Carlos.
- Sí - giro la pantalla del ordenador hacia ellos- éste tipo alto del pelo gris es Leonard Gross máximo accionista de la segunda empresa farmacéutica del país, un tipo muy respetado por sus obras benéficas, el calvo bajo y con gafas a su derecha es Dominique Thiers dueño de una de las mayores constructoras del país, una especie  de Florentino Pérez con equipo de fútbol incluido, el rubio con el pelo largo a lo Dominique de Villepin es Claude Regis diputado en la Asamblea Nacional... 
- Una bonita reunión social, no he visto a Strauss Kahn, se ve que no lo avisaron a tiempo ..- ironizó Luna.
- Esta chica junto a Thiers- señaló a una hermosa joven de pelo castaño largo y con el rostro atemorizado- es Paula Grand desapareció hace seis meses, 19 años y modelo, la recuerdo bien porque sus padres llevaron a cabo una campaña desesperada por internet para encontrarla..sin éxito,hasta ahora...hay 10 carpetas mas veamos...

     Lourdes estaba terminando de ver un interesante capítulo de la primera temporada de la serie " Homeland" . No podía dejar de pensar  no obstante con orgullo en su éxito profesional de la mañana. Tras dos horas y media de deliberación había logrado convencer a sus compañeros de tribunal  de la culpabilidad del procesado por violar a su hija y a su nieta, las contradicciones que ella destacó en el testimonio del abuelo y los detalles tan precisos que dio la adolescente de episodios muy antiguos no era posible argumentó Lourdes que  ésta se los hubiera inventado. Catorce años por cada delito continuado de violación fue el fallo de la sentencia. El aviso de entrada de correo electrónico en su movil le dio un susto. Era un remitente desconocidos : monsul2006@hotmail, Monsul era el nombre de una hermosa playa del Cabo de Gata a donde ella y Diego viajaron en 2006 precisamente, la juez se puso nerviosa con esta asociación de ideas mientras el móvil  despacio descargaba el archivo adjunto. Cuando se abrió, Lourdes no pudo evitar empezar a llorar, pero de felicidad: era una foto de ella en esa playa durante el atardecer, la foto se la hizo Diego, que la había guardado en su iPhone, impreso en la foto una frase: "Estoy bien. Volveré pronto"

- No estoy sólo. 
Max Kovaks rompió el tenso silencio tras la pregunta de Kleim. El anciano se quedó sorprendido por la respuesta del investigador y soltó una histérica carcajada.
- No te creo, es un truco muy viejo.
- Es un farol - añadió el rubio.
- Cuando te localicé, se lo conté a un amigo mío del Mossad.
Kleim se empezó a poner nervioso, la remota posibilidad de que el servicio secreto israelí lo hubiese localizado, le aterrorizó. No pudo evitar recordar como en mayo de 1960, Adolf Eichmann había sido secuestrado por un comando israelí cuando regresaba del trabajo a su casa de la calle Garibaldi, en la localidad bonaerense de San Fernando. Tras la captura, el nazi fue sacado del país ilegalmente y apareció once días después en Israel donde fue juzgado y ahorcado. Eichmann participó en la Conferencia de Wannsee organizada por el siniestro Heydrich, en la que se lanza definitivamente la decisión de exterminar a los judíos y quedó encargado de la logística de las deportaciones hacia los campos de concentración. Eichmann viajó junto a Kleim hacia Argentina y se hicieron amigos. Ahora Kovaks le amenazaba con el Mossad ¿ Y si era  cierto sopesó Kleim ? ¿O lo decía para torturarlo y alargar su vida? La duda le intranquilizaba.
- Esto no es una película  de Bruce Willis, es absurdo recurrir a esta treta para ganar tiempo- interrumpió sus pensamientos el rubio.
- Que mejor venganza que entregarte al Mossad, están locos de contentos de saber que una de los pocos nazis famosos vivos que quedan puede caer en sus manos, seria  una pieza  de caza casi comparable a Eichmann- sonrío Kovaks - ¿ Por cierto quién coño sois vosotros?- dijo mirando al rubio y a sus jóvenes acompañantes.
- Soldados dispuestos a luchar porque nuestro país no deje de serlo, admiramos al señor Kleim, nosotros también queremos limpiar nuestro país de moros, sudacas y demás parásitos que nos roban nuestra sanidad, nuestras casas y nuestras plazas de colegios, estamos preparados para todo- dijo uno de los jóvenes.
- De verdad es cierto que el hombre es el único en tropezar en la misma piedra, sois un puñado de descerebrados que no tenéis ni puta
idea de que fue el nazismo y lo que supuso para el mundo, os habéis dejado sorber el seso como idiotas..
Dos de los cabezas  rapadas se acercaron con agresivas intenciones a Kovaks y el rubio que parecía ejercer una fuerte autoridad se interpuso entre ellos.
- Tranquilos ya le callaremos la boca cuando le termine de interrogar el señor Kleim.
- ¿ Por qué no están entonces aquí tus amigos judios  para ayudarte ?- le sonrió con satisfacción el anciano a Kovaks.
Varios disparos rompieron los cristales de la ventana del salón donde se encontraban Kovaks, Kleim y los neonazis y silbaron alrededor de las cabezas de los allí presentes.  Los primeros en caer fueron los tres jóvenes cabeza rapadas, que se desplomaron al suelo como sacos de patatas  con dos orificios en la frente. El rubio con cara de incredulidad vio caer a sus cachorros y apuntó instintivamente a Kovaks, pero tres disparos frustraron sus intenciones, dos le atravesaron el cuello y un tercero le reventó el ojo izquierdo. Kleim se quedó paralizado mirando horrorizado a Kovaks que le sonreía de modo inquietante.
- Ben Gurion dijo "Sólo los muertos tienen el derecho de perdonar. Los vivos tienen el deber de no olvidar".

Continuará...

sábado, 24 de enero de 2015

Un reparto posible

Max Kovaks - Ben Kingsley
Hans Kleim - Max Von Sydow
 
Joseph Lindt- Chistopher Plummer
Helena Goldman- Audrey Fleurot
Harrison- Sean Bean
Larraz Jr.- Alex González 
Aitana Sánchez Gijón - Salud
Chambers- Jay r. Fergunson
Sammuels - Bob Odenkirk




sábado, 17 de enero de 2015

Quinta entrega


 - No se me ocurrió pensar que llevase chaleco antibalas.
Jean Crussot agachó la cabeza avergonzado después de reconocer su fracaso al disparar desde una moto al misterioso Pierre Borsalino.  Roger Lazard, nacido Joseph Lindt estaba igualmente sorprendido de que el francés se esperase el ataque. En un despacho pequeño y sin ventanas decorado con estanterías abarrotadas de viejos libros y una gran mesa de roble en el fondo tras la cual se sentaba Lindt en una butaca de cuero rojo, Crussot rendía cuentas a Lindt y a su mano derecha Helena    Goldman. Lindt era alemán y aparentaba sus 77 años, vestía una camisa blanca, una chaqueta tweet marrón clara, pañuelo azul anudado al cuello y pantalones azul marino. Era un hombre alto, extremadamente delgado, con el pelo gris y ondulado claro peinado hacia atrás, gafas negras de pasta y un bigote muy fino, por lo que tenia un porte aristocrático que lo hacía parecer anclado en los años 30 ó 40 del siglo pasado. El viejo estaba confuso y eso era inhabitual en él, un hombre frío, cartesiano y mecánico en su comportamiento ¿ Quién era Pierre Borsalino ? ¿ Por qué tenía tanto interés en la sociedad Justine y en el teórica y oficialmente fallecido líder Joseph Leonard Lindt ? Hizo bien en mandar que le siguieran y colocar a un agente de la organización en Austria junto a su mesa en el restaurante donde quedo con Kovaks. Esa cita sí que le preocupó, ya que la extraordinaria fama de sabueso implacable de Kovaks era letal para sus intereses. Fue una pena tener que matar a Larraz, pero no tuvo otra opción que ordenar su ejecución, sabía demasiado y en la carcel era difícilmente controlable.
- ¿ Haz averiguado algo de ese Borsalino ? - preguntó a la mujer.
- Que no existe. Ese hombre es un impostor .
- Pasea su foto por ahí y a ver si nuestra gente en algún país europeo lo reconoce.
- Sí, hoy mismo estará su foto en circulación- contestó ella.
   Helena Oldman era una una mujer hermosa, pero de una belleza glacial e inquietante. Pelirroja, ojos azules como el mar, piel blanca como el mármol, de 47 años muy bien llevados, era la persona de máxima confianza de Lindt. Licenciada en Harvard y experta abogada, desde 2002 era la administradora de las seis empresas que dirigía en la sombra a través de hombres de paja Roger Lazard. Era de una eficacia casi robótica, obedecía, no hacia preguntas y aconsejaba a Lindt en temas jurídicos sobre todo mercantiles.
- Quiero que busquéis a Kovaks, averiguad que sabe.

- ¿ Y ahora qué ? ¿ Donde iras ahora Diego ?
  Diego Morales miraba a su interlocutor con el rostro cansado y tenso. Richard Harrison estaba preocupado. Él y Diego se conocieron 4 años atrás cuando el entonces policía de Scotland Yard visitó con varios compañeros la Comisaría de Policía Nacional de Canillas para un intercambio con la policía española. A través de su gran amigo Daniel que fue cicerone de Harrison en Madrid, Diego se acabo haciendo buen amigo del policía escocés. Hacia un año que Richard dejó la policía y entró en la Hermandad Ares, a la que había decidido acudir Diego para descubrir más de la Sociedad Justine más allá de los Pirineos, porque Larraz sólo era un peón importante.
- No lo se, lo primero es salir de Francia, no estaré seguro aquí mucho tiempo y no te quiero poner en peligro a ti y a ti organización - contestó Diego.
- En peores nos hemos visto, no solemos enfrentarnos con hermanitas de la caridad precisamente en nuestra organización.
- Quizá aún no saben quien soy..
- Lo que no entiendo es como te pillaron..
- A través de Kovacs, quizá lo tenían vigilado por otro asunto..
- Puede ser..deberías esconderte por un tiempo, te pondré en contacto con  un hombre de nuestra organización en Roma, es muy amigo mío.

   Un nido de víboras pensó Kovaks. Eso era el apartamento de  Kleim, acompañado de sus jóvenes cachorros y de un hombre de unos 60 años de pelo rubio, cara rojiza y barriga cervecera esa noche calurosa de finales de junio. Hasta que el nazi no estuviera solo, Kovacs no atacaría. El ex agente estaba muy preocupado. Desconocía quienes eran los angelitos de la guardia de Kleim y si eran sólo cinco o había un grupo más numeroso. Tampoco sabia si eran solo tipos con aspecto amenazador o eran hombres de acción.

   Salud Romero tenía el ojo morado y le temblaba la voz como a una niña asustada. Sin embargo decidió acogerse a su derecho a no declarar contra su marido Juan. Inés ya había visto muchos casos así desgraciadamente, a veces las víctimas no continuaban adelante  con su denuncia por pena hacia su agresor, a veces por presiones familiares y otras veces por puro miedo. Aquella mujer sin embargo era la víctima de maltrato más salvaje que había visto y le frustraba enormemente que en un futuro juicio ( ya que ella iba a seguir con su acusación ) absolvieran a su agresor por el atormentado silencio de ella. No podía acostumbrase a esas sangrantes injusticias, eso se lo había inculcado a Fran y ella, Diego, pero poco más podía hacer. 

Carlos Luna y Antonio Robles  se dirigieron esa mañana al Palacio de la Justicia de París. Ubicado en la Ille de la Cité, el Palacio de la Justicia de París es uno de los edificios más fotografiados de la capital francesa. Para muchos se trata de uno de los lugares más formidables de la ciudad, debido en gran parte a su ubicación al lado de la Conciergerie, edificado en el antiguo palacio del Real de Saint Louis. Allí les esperaba Eric Charles, veterano y respetado miembro de la Fiscalía de París. 
- Cuando trabajé en cooperación internacional conocí a un fiscal francés del que con el tiempo me he hecho muy amigo- contó Carlos- ha llevado asuntos de trata de prostitución y pornografía  infantil y ahora lleva sobre todos delitos económicos, es un gran tipo, él sabrá quienes son los caballeros viciosos de las fotos del pen.

   Max Kovacs cometió el grave error de dejarse vencer por el sueño en su Volvo azul mientras vigilaba la casa de Hans Kleim. El siempre frío tacto del acero lo despertó. Al abrir sobresaltado los ojos vio al rubio de piel enrojecida apuntándole con un revolver negro en la mejilla derecha.
- Sal del coche con cuidado cabrón  y tira para el portal que vigilabas, nos vas a contar quien eres y para quien trabajas, lo puedes hacer por las buenas o por las malas y hazme caso amigo no te va a gustar que sea por las malas.

sábado, 10 de enero de 2015

Cuarta entrega

Capitulo segundo
" Un nido de víboras" 

"El que tiene fe en sí mismo no necesita que los demás crean en él" ( Miguel de Unamuno ) 


Max Kovacs estaba emocionado, no creía lo que veían sus ojos. Paseando por la playa  podía observar claramente a un anciano alto y corpulento con chandal acercarse con paso titubeante a la orilla del mar y dar la vuelta sobre sus pasos regresando hacia la urbanización de edificios rojizos de donde media hora antes había salido con su pequeño fox terrier. No había duda, a menos de 20 metros podía ver perfectamente al hombre que había torturado a su  padre y que había atormentado a su madre tras su dura experiencia en Mathausen. Aquel anciano en apariencia achacoso y débil era la razón de su vida, el objetivo que había dado sentido a su existencia, una obsesión casi enfermiza a escasos metros de su coche y de su Luger P08, una arma  mítica usada por el ejército alemán con el que nazis como Kleim asesinaron a millones de personas y con la que Kovaks pensaba poner fin a la vida del viejo, ningún arma le pareció más adecuada, quien a hierro mata ..pensó.

En un ciber café a pocas manzanas   de su hotel Carlos Luna y Antonio Robles observaban sorprendidos en la pantalla de un ordenador el contenido del pen: cinco carpetas llenas de fotografías que mostraban fiestas con hombres vestidos de esmoquin y chicas muy jóvenes en ropa interior y algunos casos sin ropa.
- Parece " Eyes wide shut" pero en cutre -dijo Carlos Luna.
- La diferencia es que se les ve a todos la cara, curioso..
- No veo a Tom Cruise - Luna acercó la cara más a la pantalla - no conozco a nadie...
- Deben ser gente importante en Francia, sino no tendría mucho sentido que Ballcells escondiera este material, yo tampoco conozco a ninguno de estos tipejos.
- Conozco alguien que sí sepa quienes son..- dijo pensativo Antonio Robles.

La policia parisina llegó tarde  al barrio de Pigalle. Avisados los agentes por una llamada anónima bastante confusa de un tiroteo sucedido esa mañana, temiendo que se tratase de un atentado terrorista  varios coches de la gendarmería acudieron en tromba al lugar de los hechos. La presunta víctima no estaba. Tan solo 12 casquillos de bala, que después se acreditarían eran  procedentes  de una pistola marca Glock, nada de sangre ni rastro de la persona que según dos testigos había sido tiroteada por un motorista y minutos después se había levantado milagrosamente del suelo huyendo corriendo en dirección a Rue Pierre Fontaine.

  Fran e Ines entraron en la Ciudad de  la Justicia de Almeria. Inés tenía guardia en el Juzgado de Violencia de género y Fran le tocaba guardia en el Juzgado de guardia de la capital. Cogidos de la mano, se separaron cerca de uno de los ascensores. 
- A ver si la mañana está traquilita- le sonrió Ines.
- Pues sí, ayer nada menos que diez detenidos, tú guardia está siendo mucho mejor bonita.
- Soy una chica con suerte- le guiña un ojo cómplice- hasta luego guapo. 

Anochecía en Motril. Una furgoneta negra entró en la Urbanización de Los Moriscos. Kovaks no había perdido de vista el refugio donde se escondía el viejo nazi y aquella era la primera visita que recibía el ex militar. Del vehículo descendieron cuatro jóvenes de unos veinte años, vestidos con ajustadas camisetas negras, vaqueros desgastados y botas militares. Su pelo rapado casi al cero,  su rostro serio y la disciplina marcial que mostraron en su desembarco dejaban lugar a pocas dudas sobre lo poco recomendable de enfrentarse con ellos y sobre su inquietante ideología.
- Así que el abuelo tiene compañía..eso complica todo..o lo hace más interesante - sonrío maliciosamente .

  Pierre Borsalino encaró la Rue Saint Honore desde la famosa esquina que maravillosamente pintase Pisarro en su famoso cuadro y entró en la populosa calle famosa por sus tiendas de ropa cara y casi al final la vía, llamó al portero automático de un viejo y destartalado portal. Rápidamente le abrieron y de dos en dos subió apresuradamente las escaleras hasta el tercer piso.
- Vaya, no se puede dejar ropa, mira como has destrozado mi cazadora favorita.
El hombre que abrió a Borsalino era un tipo de unos cincuenta y tantos, muy delgado, de estatura media, pelo muy corto gris oscuro despeinado con pronunciadas entradas y rostro enjuto. Vestía un jersey negro de cuello vuelto, vaqueros azul marino y zapatillas blancas viejas.
- Yo también me alegro de verte.
- Pasa anda, me acojonaste bien cuando me llamaste.
Los dos hombres pasaron al salón de un piso cuya decoración minimalista y moderna desentonaba con el vetusto edificio que lo albergaba.
- ¿ Viste la cara del motorista ?
- No, iba con casco.
- ¿ Donde tiraste el movil desde el que me llamaste ? 
- En una papelera cerca del Massimo Dutti que hay frente a la Madeleine.
- Bien hecho hay mucha gente mala aficionada a pinchar teléfonos y localizarlos con GPS -suspiró- Mal asunto amigo.  Debes irte de Paris, aquí no estas seguro Diego, te han encontrado.

Continuará.

viernes, 2 de enero de 2015

Tercera entrega


Hans Kleim se asomó en camiseta de tirantes al balcón de su apartamento con vistas al mar y encendió con cuidado un cigarrillo que aspiró con placer. Desde su llegada a la costa, el nonagenario  disfrutaba mirando el mar mientras amanecía cada mañana. En cierto modo cada amanecer era un regalo de una nueva vida que había empezado cuando llegó en 1950 a Buenos Aires tras lograr milagrosamente huir del ejército estadounidense que estuvo a punto de capturarle en el oeste de Alemania en 1945. Su " segunda vida " había sido una continua huida y una mentira. La captura en 1961 de Adolf Eichmann por los servicios secretos israelíes en Argentina lo sumió en una paranoia persecutoria de la que no se había recuperado. En su espacioso apartamento motrileño no obstante se sentía muy seguro.

- ¿ Qué crees que hay en esas cajas fuertes?
  Antonio Robles interrumpió el pesado silencio entre Carlos Luna y él rumbo a su hotel parisino donde ambos esperaban empezar a desentrañar el extraño legado de Ballcells y sus cajas fuertes.
- No creo que sea la fórmula secreta de la coca cola- ironizó Luna.
- ¿ Y si fuera algún tipo de trampa ? 
- Es arriesgado....he pensado mucho en si merecía la pena correr un riesgo  que no se donde puede llevar pero..
- Has pensado que podía llevarnos a Diego ¿ no ?- le interrumpió Robles.
- Puede ser- dijo pensativo Carlos Luna. 

  Daniel Medina apuraba un café con leche en una pequeño vaso de plástico sentado en su coche mientras observaba a través de sus gafas de sol a unos veinte metros de él a Antonio Larraz junior conversar con un tipo alto, de rostro moreno, barba muy poblada encanecida  y de pelo largo al que Daniel conocía perfectamente. Era Luis Bonilla ex policía nacional. Bonilla había pertenecido a la UDEF entre los años 90 y principios del nuevo siglo, era bueno, muy bueno. En 2009 se dio de baja y pasó al lado oscuro como decían sus antiguos compañeros, la razón mucho dinero y de ese modo empezó a trabajar para los mismos personajes corruptos y poderosos a los que poco antes con reconocido  éxito había perseguido. Larraz encajaba perfectamente en el perfil. 

Fran Jove corría en chandal por el Paseo Marítimo de Almeria escuchando en su iPhone una selección de canciones de pop rock de los 80. Le encantaba correr junto al mar y despejar la cabeza, aunque en realidad precisamente correr le oxigenaba la mente y le ayudaba a pensar con claridad en los casos que llevaba. La noche anterior le habían llamado de la guardia de su juzgado, dos miembros de una familia de etnia gitana había sido tiroteados  en una barriada a las afueras de la ciudad. No se conocía aún la identidad del autor. Casi llegando al centro de la ciudad tras 45 minutos trotando, Fran se sentó en una de las muchas terrazas del Paseo y pidió un descafeinado de maquina con leche desnatada y sacarina. Un caso muy interesante, un auténtico desafío. Le recordó a su ex tutor Diego Morales y  no pudo evitar que le invadiera un sentimiento de nostalgia y también de grave preocupación ¿ Qué habría pasado con Diego ? Ojalá todo se aclarase pronto, pero el asesinato de Larraz no hacia albergar precisamente buenos presagios.


El hotel de Concorde Opera era un edificio imponente, situado en el centro de París, a solo 800 metros del edificio Ópera Garnier y a 5 minutos a pie de los famosos grandes almacenes Printemps y Galeries Lafayette. Tras inscribirse en dos habitaciones de la tercera planta, Carlos Luna mostró al recepcionista colombiano la llave de la caja fuerte y éste amablemente correspondió a su curiosidad . Con gran expectación los dos fiscales accedieron al interior de la pequeña y ligera caja metálica con la llave de Ballcels, que no pudo evitar mostrar una mueca de decepción al ver el contenido de aquel " cofre del tesoro "
- ¡ Otro maldito pen drive ! los odio - farfulló Luna.

   Pierre Borsalino salió de la bulliciosa estación de metro de Pigalle y llegó caminando a la plaza del mismo nombre entre el Boulevard de Clichy y el Boulevard de Rochechouart, cerca de la Hermosa iglesia del Sacré Coeur, a los pies de la colina de Monmartre. A Borsalino le gustaba aquel barrio antaño lleno de estudios de pintores y cafés literarios bohemios y hoy zona de prostitución de la capital francesa, aunque era una cita con una mujer la que le llevó esa tarde a pasear por esa zona tan turística y decadente. Un motorista con un casco gris oscuro tapando su cara se aproximó velozmente a su derecha cuando Borsalino pasaba junto a la fuente de la plaza y acribilló con un revolver al francés. Borsalino cayó como un fardo al asfalto con su cazadora marrón agujereada.

Continuará...




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