viernes, 20 de febrero de 2015

Novena entrega


  Aeropuerto de Fiumicino en Roma. Diego Morales entró en el recinto para facturar su maleta para el vuelo de la tarde de Alitalia destino Berlín recién llegado desde la famosa Estación Termini. Con tranquilidad ya que su vuelo salía tarde, pero mirando con disimulo a su alrededor dado que no podía estar seguro de que alguien lo estuviera vigilando, se encaminó hacia un mostrador de la aerolínea para facturar su maleta de ruedas. Una mano de forma sorpresiva se posó sobre su hombro derecho dándole dos golpecitos y Diego se quedó unos breves segundos paralizado. Despacio se giró hacia atrás y entonces  vio con sorpresa el rostro de Carlos Luna y a su izquierda a Antonio Robles. Los dos veteranos fiscales abrazaron emocionados a su ex pupilo al que miraron  sonriendo aliviados.
- ¡ Joder Diego menudo susto nos habías dado ! ¿ Dónde te has metido ? Nos tenias acojonados - exclamó Luna.
 - Es una larga historia - sonrío Diego - ¿ Y vosotros que hacéis en Roma ?
- Es una larga historia - sonrío Antonio mirando cómplice a Carlos. 
- Mi vuelo sale dentro de hora y media, vamos a tomar un café y a ponernos todos al día.

   - Nunca he querido a nadie como a él, fue mi novio desde los 16 años y llevamos 28 años juntos, mi vida ha girado alrededor de él..
   Salud Romero tenía los ojos aún inundados de lágrimas, mientras narraba emocionada y entrecortadamente a Fran Jove e Inés el infierno que había acabado constituido su tortuoso matrimonio.
- Siento haberla llamado, no quería molestar pero no sabia a quien acudir, cuando la vi en el juzgado me pareció buena persona.. 
- No. En realidad me alegro que  hayas decidido dar este paso- dijo Inés- cuando ví que no querías declarar y lo iban a absolver...Tengo un teléfono de una abogada especializada en violencia sobre la mujer, ella te ayudará a entrar en una casa de acogida de momento y donde estará a salvo lo importante es que denuncies y que cuentes con pelos y señales todo lo que ha pasado....esta noche duerme aquí y descansa...

 Lourdes Salmeron volvía del centro comercial FNAC en la Plaza de Callao de Madrid de comprar dos libros " Los votos discrepantes del juez O. W Holmes" y "  Diario de un fiscal rural" de Tawfiq al Hakim, dos  obras  ambientadas en el mundo de la Justicia con sabor añejo de las que le habían hablado muy bien. Mientras paseaba por la bulliciosa Gran Vía camino de su piso, notó vibrar su movil y vio que acababa de recibir un nuevo email. Cuando vio que se trataba de nuevo de un correo enviado por monsul2006@hotmail su corazón se aceleró. El mensaje que contenía era corto: una dirección de un piso en Berlín. La posibilidad de ver de nuevo a Diego la entusiasmó y se encaminó loca  de alegría a su apartamento.

   El Starhotels Metropole de Roma se encuentra en la zona de Repubblica, en el centro de ala capital italiana, a 90 metros de la ópera y a 5 minutos a pie de la estación de Termini, la terminal romana de metro, autobús y tren. Carlos Luna y Antonio Robles entraron en la puerta principal del moderno hotel provistos de un ordenador portátil, ya que sospechaban que casi seguro encontrarían en la caja fuerte un nuevo pen drive.

- Me ha dejado preocupado Diego - dijo Antonio- si Larraz y sus amigos españoles eran poderosos, Lazard es un magnate que se codea con Murdoch, Bill Gates o ex presidentes europeos ... es una figura muy respetada, no va a fácil llevar a cabo su plan, es muy arriesgado.. dijo preocupado.

Los dos fiscales se aproximaron a la recepción.

- Te recuerdo que somos parte del plan, ya sabemos que hay en las dos taquillas del hotel de París, nos queda tres y ahora veamos lo que nos depara ésta.... - contestó Carlos.


  A Daniel Medina le inquietó ver a Larraz y el ex policía Bonilla subir a un avión en el Aeropuerto de Barajas. No le dio buena espina, tras investigar cual era el vuelo para cuyo embarque esperaban ambos.  Decidió llamar a un antiguo amigo pirata informático que ayudaba a la brigada de delitos informáticos de la Policía Nacional, tenía que conocer sus movimientos en Berlín que era el destino al que se encaminaban en aquel vuelo de Air Berlín.


  Berlín era una ciudad que había sorprendido mucho a Diego cuando estuvo allí durante una semana en un viaje que hizo con varios amigos cuando estudiaba  4º de Derecho en la Complutense. Antes de aquel viaje tenía una imagen gris y fría de la ciudad alemana. Sin embargo le encantó pasear por los alrededores de la puerta de Brandenburgo,  la isla de los museos, el Checkpoint Charlie o el majestuoso Reichstag. No había vuelto a ella muy a pesar suyo y su cita con Werner Lach el ex espía amigo de Kovaks era una ocasión de oro para volver de nuevo. A las 12,30 entró en el mítico Hotel Adlon, otro de esos lugares que a Diego le encantaban de la capital, es un clásico hotel situado en el señorial y largo bulevar Under der Liden frente a la Puerta de Brandeeburgo y cerca del Checkpoint Charlie. El Adlon fue uno de los más famosos hoteles de Europa en las orientadas décadas del Siglo XX que inspiró la película " Gran Hotel " con Greta Garbo. Entre sus visitantes se contaron personalidades como Chaplin o Louise Brooks. Favorito de diplomáticos, gobernantes y periodistas. Durante la Segunda Guerra Mundial , sobrevivió la mayoría de los ataques aliados hasta la noche del 2 de mayo de 1945 en que se incendió, siendo después reconstruido.  Allí se ambientó   " Si los muertos no resucitan" una de las novelas negras favoritas de Diego y aquel lugar le esperaba  Lach. Werner Lach era un tipo bajito, calvo, barba gris y cara de ratón, que recibió a Diego en la cafetería del hotel dándole un fuerte apretón de manos.
- Max me habló maravillas de usted, lo cual es es muy  poco habitual en un hombre tan parco en palabras y gestos como él 
- Fue muy amable - contestó Diego
- Nos conocimos en una etapa difícil para muchos: la Guerra fría , aunque para mi fue una gran etapa : emoción, adrenalina y una vida intensa, Max ya entonces era un hombre con un olfato casi sobrenatural para rastrear una pista y además fue un buen amigo tras la caída del Muro...
- Habla muy bien mi idioma - se extrañó Diego.
- Mi padre estuvo en la Guerra civil y se casó con una española, mi madre nos enseñó a hablar español a mis hermanos y a mí.
- Max me dijo que me podría ayudar con Joseph Lindt.
- Eso depende de lo que quiera de él. Debe hacerse antes esta pregunta  ¿ qué es lo que busca de él ?  Recuerde que con él no tendrá segundas oportunidades...

Continuará...

domingo, 15 de febrero de 2015

Octava entrega



Carlos Luna estrechó la mano de su colega francés convencido de que a pesar de lo delicado y explosivo de la información que le había confiado, era un tipo con coraje y comprometido  con la justicia, que actuaría contra los poderosos hombres que aparecían en las fotos y vídeos de las carpetas contenidas en en pen junto a jóvenes que en algunos casos pudo Miralle comprobar  eran chicas que habían desaparecido en los últimos dos años.
- Se que harás lo correcto amigo- se despidió Carlos.
- No lo dudes, pondremos patas arriba este país de locos nuestro, pero esas chicas merecen que se les haga justicia como hicisteis vosotros en España - contestó su colega.
   Luna y Robles salieron de majestuoso Palacio de Justicia parisino y bordearon el Sena paseando junto al río, mientras miraban con curiosidad las playas artificiales instaladas junto ambas  orillas donde muchas personas se relajaban tomando el sol y refrescándose en las duchas con los famosos monumentos de la capital de fondo.
-  ¿ Y ahora qué ? - preguntó Robles.
-  Bueno yo estoy de vacaciones y tú jubilado, aún quedan 4 taquillas- hizo una pausa- hace tiempo que no me tomo un capuchino como Dios manda - Robles le sonrió con complicidad.
- Hace años que no tiro una moneda a la Fontana de Trevi..- contestó Robles con entusiasmo.
- ¿ Y se te cumplió el deseo ? 
- Sí, aunque mucho después.... gracias a Diego dejé de ser un solitario..
- Vaya, así que funciona...tendré que pensar un buen deseo, me hago viejo y cada vez soy menos exigente- bromeó Luna. 

   Helena Goldman miro a su jefe sin acabar de descifrar su rostro pétreo. Acababa de transmitirle todo lo que había averiguado de Borsalino y su jefe estaba visiblemente satisfecho y eso era muy difícil en alguien tan exigente como Lindt al que todos sus empleados temían con fundados motivos.
- Tengo que confesar que cada vez admiro más a ese Morales, es valiente, sorprendente y escurridizo - sonrío mirando a Goldman- fue muy hábil fingir su desaparición ¿ Me preguntó que le hizo quítarse de en medio ?...algo lo asustó...averígüelo. 
- Lo haré- contesto mecánicamente Goldman.
- Sino hubiera hecho tanto daño a nuestra organización, lo ficharía, es un tipo de múltiples recursos, pero...- sonrío Lindt.
- ¿ Y ahora qué hacemos ?
- Atraerlo a nosotros...Llama a nuestro hombre de Madrid.

   Max Kovaks miró con desprecio a Hans Kleim. El anciano se había despojado totalmente de su aire de superioridad y de su prepotencia. Aunque tenía la mirada baja, levantó la vista hacia los cuatro hombres que habían entrado vestidos de negro  armados con subfusiles a los que miró con ojos asustados.
- Son mis amigos de Israel. Vienen a llevárselo de excursión. Mañana a estas horas estará en Tel Aviv.
- Hijo de puta.. - susurró casi sin fuerzas el nazi.
- Ahorre fuerzas y saliva para los interrogadores del Mossad, créame, le hará falta- se levantó del suelo y se acercó al viejo- cuando supe que seguía vivo y donde vivía, planeé casi con placer como iba a torturarle cuidadosamente durante días hasta que desesperado y exhausto me suplicase que lo matase. Pero aquello sólo le hubiera convertido en un sucio torturador como los nazis que humillaban y masacraban a personas indefensas ...eso no era lo que mis padres supervivientes de Mathausen hubiesen querido de su hijo- hizo una nueva pausa- actuaré con rectitud y con sentido de la justicia, porque yo soy como tú nazi hijo de puta.
  El mayor de los hombres que acompañaban a Kleim y Kovaks, un tipo de unos 55 años, alto, de pelo gris claro y muy corto y porte atlético llamado Aaron Getz, se aproximó al investigador y le puso la mano derecha en el hombro. Getz era un Katza del Mossad, es decir un oficial del servicio secreto israelí implicado en operaciones de campo y cuyo misión consiste en recabar información y dirigir a los agentes. 
- Te agradezco mucho que me llamaras y el pueblo judio también, nunca pensamos que Kleim viviera y poder capturarle supone el momento mas grande de mi carrera, será un honor llevarle a Israel.
- Estuve muy cerca de no llamarte, la tentación de  matarle yo mismo era muy fuerte...pero no soy como él ... ni soy de olvidar cuando me han salvado la vida y tú lo hiciste en Estambul en el 87 - miró por última a Kleim-  Se merece ser juzgado como su amigo Eichmann, es lo que hubieran querido mis padres.

   Antonio Larraz junior y el ex policía Bonilla tomaban dos menús en el McDonald del aeropuerto de Barajas. Allí Bonilla soltó la bomba
- Morales sigue vivo - comentó Bonilla.
- ¿ Cómo puedes estar tan seguro ? - se extrañó Larraz.
- ¿ Conoce a Helena Goldman?
- No...no me suena..¿ quién es ?- se extrañó Larraz.
- Era amiga de tu padre. Administra varias empresas de peso en Alemania, trabajó para la Comisión Europea y asesora a algunos altos cargos del gobierno alemán - le contó Bonilla.
- ¿ Y qué tiene ver con Diego Morales ?
- Hace pocos días mandó correos a antiguos socios de tu padre con la foto de Morales, preguntando si conocían su identidad, ella pensaba que se llamaba Pierre Borsalino.
- Y esos socios de mi padre que dices - comentó Larraz pensativo- ¿pertenecen a la organización en la que estaba metido mi padre ?
- Si, eran miembros.
- ¿ Sabes dónde vive Goldman?
- Tengo su dirección en Berlín.
- Pues habrá que hacerle una visita, si sabe algo de donde está Morales quiero saberlo y encontrar a ese cabrón .. Y algo me dice que ella puede llevarnos a quien está detrás del asesinato de mi padre...
- Ciudado Antonio, es una mujer dura y con ningún escrúpulo, tiene muy bien cubiertas las espaldas y es poderosa...
- Por eso vendrás conmigo, eres mi ángel de la guardia....

   Salud Romero corría casi sin aliento a las once de la noche por una estrecha calle del barrio almeriense de El Puche. Su abnegada sumisión a su marido José, camionero de profesión, había llegado a su fin. Aquella noche había preparado sopa y tortilla a José que llegaba muy cansado de un largo viaje desde Barcelona. Pero a su marido no le gustó la comida y le arrojó la sopa casi hirviendo al rostro de Salud a la que como siempre indulto y humilló. Cuando a las 22,40 su marido se quedó dormido con media botella de vino barato en el cuerpo, Salud no se lo pensó y huyó con lo puesto. Cuando llegó a la Rambla de Almería rebuscó en el bolsillo de su vaquero una tarjeta, en él había apuntado el teléfono particular de una joven fiscal de guardia que conoció cuando se atrevió  denunciar pocos días antes a su marido. Muy nerviosa marcó el número.

  Sobrevolando el norte de Italia, Antonio Robles observaba sonriendo a Carlos Luna mientras éste leía absorto un ejemplar de bolsillo de "Matar a un ruiseñor "
- Hay una pregunta que tengo curiosidad por hacerte desde hace días- dijo Antonio.
- Dispara- contestó Carlos mientras  cerraba el libro.
- Te conozco desde hace muchos años y...
- Sí, no me recuerdes lo viejo que soy, que estoy dudando en meterme en spinning en mi gimnasio de la Moraleja- bromeó Carlos.
- A eso me refería..¿ estás enamorado ?
Carlos se quedó impactado y muy sorprendido del ojo clínico demostrado por el ya jubilado fiscal y sonrío de oreja a oreja.
- Eres un viejo zorro, ya me contarás cómo has podido darte cuenta - se rió a carcajadas- sí, que demonios ¡ lo estoy ! Y lo más sorprendente para un descreído y quemado divorciado en tres ocasiones como yo, es que me encanta y que ella es 5 años mayor que yo- se volvió a reír- como dice la canción de Rubén Blade sorpresas te la vida...

   El Panteón de Roma ( o Panteón de Agripa ) es una joya de la etapa imperial romana. Un templo de planta circular erigido en la época del
Emperador Adriano entre los años 118 y 125 d.C. sobre las ruinas del templo construido por Agripa el general de confianza de Augusto y destruido por un incendio en el año 80, estaba dedicado a todos los dioses y es conocido popularmente por los actuales romanos como La Rotonda, de ahí el nombre de la plaza en que se encuentra. De él dijo Miguel Ángel que tenía un diseño angélico y no humano. Diego miraba  absorto la cúpula en donde se hallaba un óculo  de 9 metros de diámetro por el que entraban los rayos del sol que iluminaban el centro del monumento. Max Kovaks se aproximó a Diego y sin dejar de mirar también la cúpula le habló muy bajo.
- Tengo que disculparme con usted Borsalino.
- ¿ Y eso ?
- Lindt no es un mito, existe, aunque con un nombre falso por supuesto.
- ¿ Cómo se llama entonces ?
- Roger Lazard, tengo su dirección en Berlín, aunque supongo que ya imagina que no será fácil llegar hasta él...
- Lo supongo, a su lado Larraz era un pequeño empresario- Diego le miró de soslayo - por cierto  ¿ qué hizo con el abuelo Kleim ?
-  Se acabaron sus vacaciones en Granada- sonrío y añadió con ironía - aunque seguirá cerca del Mediterráneo  unos meses más por cortesía del gobierno israelí...aunque será por poco tiempo.
- Vaya, no creí que hiciera eso, me ha sorprendido, pensé que..
- Imagino - le interrumpió Kovaks - que los años me han ablandado, si lo hubiese localizado antes  no hubiera respondido tan civilizadamente..
- Gracias por la información - le estrechó la mano a su interlocutor 
- No, yo sí que tengo que estarle agradecido, si me muriera hoy mismo ya habría tenido sentido mi vida, imagino que mis padres  estarán orgullosos por fin de su hijo, no he tenido una vida ni personal ni profesional ejemplar - sonrío agradecido a Diego- Gracias Diego Morales.
- ¿ Desde cuando lo sabe ? - sonrío el fiscal.
-  Desde el principio, por eso mismo tenía aun mas curiosidad por su oferta..aún no estoy en paz con usted- le entregó una tarjeta - hable en Berlín con este hombre es un ex agente de la Stasi retirado, lo conocí cuando trabajé para el KGB, luego supe que era un agente doble, aunque nunca le delaté, el tampoco lo hizo a los alemanes occidentales tras caer el muro... es un buen tipo, le ayudará en Berlín, ya le avisé que va de mi parte..

Continuará...

domingo, 1 de febrero de 2015

Sexta entrega


 Lourdes llegó a su apartamento a las tres de la tarde muy cansada de un juicio en la Audiencia. El día había sido muy duro, el procesado estaba acusado de violar sistemáticamente a  su hija primero y después a su nieta durante muchos años, un caso tremendo, si era cierto aquella mujer de 40 años hoy y su hija que ahora contaba con 17 años habían sufrido un calvario. Sus dos compañeros de sala no se creyeron a las dos mujeres, ella sí. Durante la declaración de ambas, Lourdes observó su mirada desvalida y suplicante, como estrujaban sus manos al hablar, oyó en sus voces quebradas una historia terrible que le llegó al alma y la convenció, ojalá pudiera persuadir al menos a uno de los miembros del tribunal. Se acordó de nuevo a Diego, él era muy convincente y todo un seductor en la sala de vistas, él seguro que la aconsejaría bien de cómo hacerlo. La impotencia de tantos días sin saber nada de él, provocó nuevamente que llorase acordándose del fiscal mientras miraba la ventana y veía a la gente pasar por la calle esa tarde lluviosa.

   Daniel miró al ex policía Luis Bonilla desde su coche, el portal en el que entró y en donde le vio curiosear en los buzones le inquietó porque conocía muy bien aquel bloque en la Calle Lagasca. El ex policía había decidido visitar el edificio donde vivían Diego y Lourdes. Seguramente creía que Lourdes le llevaría a Diego y que ella sabría donde se escondía el Fiscal, menudo hijo de puta pensó.

  Fran e Ines comían tras en una conocida pizzeria frente al Palacio de Justicia  de  Almeria. A él le encantaba ir allí de vez en cuando y ella se reía siempre que iban porque un camarero que vio a Fran con el hijo de un amigo confundió a éste con el padre del bebe y cada vez que iban le pregunta qué tal el niño.
- No se me quita de la cabeza la mujer del otro día..
- ¿ La que retiró la denuncia ?
- Sí, le acusé a él pero en juicio lo absolvieron porque ella no quiso declarar contra él, ni siquiera ella fue quien denunció, fue una vecina que  oyó como él le gritaba, pero el testimonio de ella no sirvió lógicamente de nada ...
- Claro, era un testigo de referencia, con esa única prueba ningún tribunal condena ya sabes..
- Además  el tío era un chulo y un impresentable- dijo asqueada Inés-
- Es lo frustrante de la violencia de género, saber que él le pegó y que el miedo de la propia víctima sea el que lo protegía y lo deje impune.
- Pues sí, una lástima..  ¿ Y tu caso de los asesinatos sigue parado ?
- Si - suspiró- la guardia civil está perdida, no hay pistas...


   Max Kovaks miró a Hans Kleim de modo inexpresivo y frío. El viejo vestía un chandal gris oscuro y le observaba con una mirada vacía e inhumana.
- ¿ Quién eres tú ?- le preguntó secamente el alemán con tono autoritario.
- Soy periodista.
- ¿ Qué quiere de mí un periodista ? Yo no soy importante..- balbuceó Kleim.
- Hay pocos nazis vivos con tu currículum.
  Kleim meditó con cuidado su respuesta mientras observaba escrutadoramente al presunto periodista.
- ¿ Qué sabes tú de mí ?
- Todo.
- ¿ Y por qué no lo publicas ?- le reto Kleim.
- Quería mirarte a los ojos y ver si eres real...
- ¿ Qué esperas encontrar en ellos ?
- El mal supongo, el mal más absoluto y terrible..
Kleim esbozó una sardónica mueca y se rió.
- Este tío tiene un par de cojones- dijo el rubio.
- Qué sabrás tú de la guerra y del odio que provoca ...
- Ah claro la guerra lo justifica todo y la obediencia debida a los mandos también ¿ no ? Ese rollo ya lo usasteis en Nuremberg y la soga no os hizo demasiado caso...
- Teníamos una misión sagrada, si la hubiéramos cumplido el mundo se ha librado del horror del comunismo, de la Guerra Fría y de todas las guerras que han provocado los judios..
- ¿ Una misión ? Vuestra guerra fue una guerra económica y de conquista como todas, querías el petróleo ruso, los cereales ucranianos, mas territorio para reproduciros y vengaros de los franceses ..
- El mundo estaría mejor si hubiésemos ganado la guerra y hubiésemos exterminado a los judios que no han traído nada mas que desgracias al mundo, yo creía en Adolf Hitler sí, nos devolvió nuestro orgullo como nación, nos trajo prosperidad y una causa por la que luchar y yo lo seguí a ciegas hasta el final, me alisté en las SS por eso, hubiera seguido a aquel gran hombre hasta el fin del mundo, estoy muy orgulloso de lo que hice y lo volvería a hacer, fue una lastima no poder terminar nuestra sagrada tarea- dijo febrilmente Kleim 
- Eres un enfermo - dijo Kovacs con asco- tu asqueroso fuhrer poco le importó su adorado pueblo alemán cuando permitió con la guerra perdida que arrasaran el país y murieran aun en los últimos días de la guerra cientos de miles..
- Luchamos heroicamente hasta el final- sonrío Kleim.
- Y en  Mathausen asesinasteis inocentes hasta el ultimo momento, casi toda mi familia y los amigos de mis padres fueron asesinados cuando ya os retirabais como ratas... 
Kleim guardó silencio y le miro con detenimiento.
- Así que todo ésto es una venganza judía, has venido por eso, no me creí desde el principio esa historia del periodista, si tu familia fue exterminada se lo merecían como el resto que liquidamos allí ..
  Max Kovacs había llegado al limite de su resistencia, toda la basura moral que había escuchado había sido demasiado para él, pero debía de mantener la sangre fría, estaba solo frente a 5 fanáticos dispuestos a quitarle de medio sin muchas excusas.
- ¿ No tienes nada que decir judio ? - le retó Kleim.

  La Fiscal General del Estado leyó con tristeza un informe de Policía Nacional sobre las pesquisas para localizar a Diego Morales. Ninguna novedad, se había evaporado del todo. Aunque lo lógico era pensar que todo se debía a un ajuste de cuentas de alguien con motivos para odiar a Diego, la jefa de la Fiscalía no pensaba eso, conocía a Morales y aunque aquella teoría no la había compartido con nadie pensaba por sus antecedentes que de nuevo investigaba algo por su cuenta y en secreto y su desaparición había sido una tapadera para pasar desapercibido. Metió el informe en un  cajón y sonrió.
- ¿ En que andarás metido ahora Diego ?
 
Roma. Diego Morales tenía una cita con el contacto de Richard Harrison en aquella ciudad. Habían quedado a través de Harrison en un lugar maravilloso al que él le tenía mucho cariño desde que estuvo allí con Lourdes, Caffè Greco, un legendario local abierto en 1760 en el número 86 de la Vía Condotti y que era el segundo café más antiguo de Italia, sólo superado por el Caffè Florian, de Venecia de 1720 y por  donde habían acudido personajes como Lord Byron, Stendhal, Goethe, Wagner, Lizst u Orson Welles. En aquel templo que rezumaba historia con un aire a tiempos pasados y que parecía un museo, esperaba a Enrico Lema ex oficial de los Carabineri y miembro de la Red Ares en Italia, él le daría refugio en la ciudad durante unos días.

   Helena Goldman recibió un correo a su móvil de uno de los miembros de la Sociedad Justine. La foto que captaba a Borsalino en el restaurante vienes donde comió con Kovaks había sido enviada por una intranet cerrada a través de la que se comunicaban treinta correos electrónicos de miembros de la organización en 16 países europeos. Desde España recibió la única respuesta positiva. Goldman no pudo evitar dibujar una sonrisa de satisfacción al leer aquel nombre conocido.