lunes, 23 de marzo de 2015

Decimo segunda entrega


Capítulo Sexto

" Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta" ( Ralph Waldo Emerson )

    Daniel recibió por fin la llamada de Oscar Ross, su amigo informático. Le dio la dirección exacta del hotel donde se hospedaba Larraz y le relató con precisión la ubicación del español por la ciudad de Berlín desde su llegada a la capital alemana  hasta su regreso  hacia 43 minutos a su hotel. Daniel estaba muy orgulloso de su plan: había logrado hackear el movil de Larraz e introducirle vía correo electrónico una variante que Ross había diseñado del programa Cerberus, una herramienta diseñada para proteger del robo los smarphones y que logra localizar la ubicación de un teléfono por control remoto desde un ordenador. Tras obtener el correo de Larraz, Ross pudo instalar su versión pirata y agresiva del programa y tener localizado físicamente a Larraz en todo momento.

   Diego llegó a su hotel cansado de patearse el centro de la ciudad inmerso en sus dudas y en sus pensamientos y se sorprendió cuando el conserje le dijo que dos hombres querían verle y que le esperaban sentados en la cafetería del hotel, al parecer eran norteamericanos.  Roy Sammuels y Dick Chambers vieron llegar de lejos al fiscal y se levantaron para estrecharle la mano y presentarse a Diego por sus verdaderos nombres, sin impórtales reconocer su pertenecía a la CIA. Los tres se sentaron en unos espaciosos sillones de cuero negro. Sammuels era  un tipo muy alto, pelo gris oscuro corto, muy delgado y de rostro inexpresivo y serio. Su acompañante era curiosamente lo contrario: bajo, con rostro sonrosado, con abundante sobrepeso, calvo y de rostro sonriente y afable.
- Ha llegado a nuestra embajada en Roma una información sobre Roger Lazard inquietante y sabemos que usted tiene también un gran interés en encontrarse con él ¿ me equivoco ? -empezó Sammuels.
- Me tranquiliza saber que la CIA sigue a pesar de sus conocidos errores en estos últimos años manejando buena información - ironizó Diego- sí, no voy a negar que quiero contactar con él..
- Habla muy  bien ingles..- observó Sammuels.
- Me encanta el cine americano y británico y poder ver películas en su versión original es un placer..además siempre me llamó mucho la atención la posibilidad hacer cursos de fiscales en el idioma de Shakespeare era una condición imprescindible...
- Ha elegido un mal bicho como enemigo - Dijo Chambers.
- En mi caso no lo elegí, se puede decir que me tropecé con él...
- Queremos colaborar con usted en joder a ese cerdo- intervino Sammuels.
- ¿ Qué ha hecho Lazard que tanto enfurece a la CIA?
- Sospechamos desde hace tiempo que Lazard es un impostor, su nombre es en realidad Joseph  Lindt y sabemos que pertenece a la misteriosa sociedad Justine como se autodenominan ellos..- continuó Sammuels.
- ¿ Y cómo le han dejado tan suelto todo este tiempo ? 
- Alguien de arriba nos paró los pies- dijo frustrado Sammuels
- Umm .... ¿ Muy de arriba ?- preguntó Diego.
- Tanto que no puedo decirlo..
- ¿ Y por qué ahora sí les interesa ?
- Por financiar a Al Quaeda - dijo lacónico Chambers.
La conversación entre los tres se fue animando y pidieron tras media hora de entrevista tres cafés cortados.
- Ahora sí hay luz verde para ir a por Lindt y su organización, la financiación del terrorismo islamista es algo tan grave tras el 11S que nadie puede protegerle ahora como desgraciadamente pasó antes- comentó Sammuels. 
- El café en este hotel es exquisito - celebró Chambers.
- Si, no esta mal, me recomendó este hotel un colega mío llamado Antonio Robles, todo un experto en hoteles... y en café...
- Precisamente él y su colega Carlos Luna nos
facilitaron los datos sobre la relación de Lindt y Al Qaeda. 
- Menudos personajes - se rió Diego- ¡ Bravo por ellos ! Bien ¿ Y cuál es su plan respecto a Lindt y cual es el papel que  han pensando reservarme en la función?

  A Lourdes Salmerón le dolía terriblemente la cabeza. Sentía como si un grupo heavy metal hubiese dado un concierto en su cabeza un día entero. Con mucha dificultad ya que sus párpados parecían pegados con pegamento abrió pesadamente los ojos y vio frente a ella a Joseph Lindt. El empresario lo miraba con curiosidad y una media sonrisa difícil de interpretar.

  Antonio Larraz se estaba fumando un cigarro muy lentamente mientras miraba con deseo el cuerpo desnudo de Helena Goldman, que aun dormía a espaldas de su amante. Parecía como sino hubiesen pasado tantos años, curioso pensó. O quizá sí, era mas bella aún, mas madura y mas elegante, pero seguía siendo una mujer cuya frialdad le seguía atrayendo como hacia años. Le sorprendió que volviese a tenerla en sus brazos y que ella hubiera accedido a pasar esa tarde juntos entre las sabanas de un hotel de lujo en Berlín.
- Nunca te olvidado Helena, yo que siempre  he ido por la vida de tipo duro, intentando ser como mi padre...- sonrío irónicamente- incluso muchas noches he soñado contigo, no se si eran sueños o en  realidad pesadillas - le dijo Larraz cuando la vio despertar - te convertiste en una obsesión, pero nunca te busqué, aunque me doliera decidí respetar tu decisión... pero no lo acababa de entender...¿ por qué te fuiste así ?
- No seas ingenuo Antonio - Helena esbozó  una sonrisa amarga -¿ No te lo imaginas ? Siempre me decías que era muy ambiciosa...sí, era y sigue siendo verdad, recibí una oferta de Lazard electronics y tenía que elegir entre ti o mi futuro profesional, era una gran oferta y elegí..tú en mi situación hubieras hecho lo mismo sin dudarlo  ¿Te parezco mala por eso?
- No, supongo que no - contestó triste Larraz- en realidad siempre supera como eras... Posiblemente fui un iluso pensando que por mí podrías cambiar.. en que lo nuestro fue algo más profundo que una diversión..El amor no hace dinero ¿ no era eso lo que decías? El amor da la felicidad y el dinero de la tranquilidad ¿ no era así la frase?
- Para ti es muy fácil decir eso y juzgarme - se levantó Helena enfurecida que empezó a vestirse con prisa- tú naciste en una cuna de oro, tu padre era una de las mayores fortunas de España..fuiste a los mejores colegios de Madrid, desde los 25 años papi te metió en su empresa ganando diez veces más que cualquier joven de tu generación, con coche de empresa, secretaria, un duplex pagado en la milla de oro de Madrid.. ¡ No me des lecciones de moral por favor !
- Háblame de tu jefe- preguntó lacónico Larraz.
- Es un hombre muy poderoso... y muy peligroso, porque tiene muchísimo dinero, muchos contactos con gente que gobierna el mundo y cero escrúpulos para conseguir lo que quiere..
- Y ahora quiere a Diego Morales...
- Si, y tú también ¿ no es eso ? Pues me temo que te ha salido un competidor imbatible , cuando Lindt quiere algo, simplemente lo consigue: una empresa, un cuadro de Dalí, una  casa, un coche que perteneció a James Dean,  un presidente de gobierno..Morales es sólo como si fuera un aperitivo.. 
- ¿ Qué quiere Lindt de alguien como Morales ? ¿ es qué no queremos los dos lo mismo de él ?
- Supongo que tiene curiosidad por conocerlo- aventuró Goldman.
- ¿ Cómo? - se extrañó Larraz.
-  Él destruyó la red en España y eso le intriga, él es así...cuando alguien es un duro competidor simplemente lo ficha...

   Viena. El príncipe Eugenio de Saboya (1663-1736), un general de  prestigio y amante del arte, se hizo construir por Johann Lukas von Hildebrandt el palacio Belvedere como residencia de verano delante de lo que era en aquel entonces las puertas de la ciudad imperial. 
En aquel barroco palacio se albergan hoy lo mejor del arte austriaco desde la época medieval hasta el presente y son los cuadros de Gustav Klimt, entre ellos los retratos dorados "El beso" y "Judit",  el centro de atracción de la colección del Belvedere para los visitantes del majestuoso museo. Como dos turistas más Antonio Robles y Carlos Luna, tras pasar por una caja fuerte de un hotel vienés, observaban deleitándose la belleza del mítico " El beso" de Klimt.
- ¿ Crees que éste es un sitio discreto para abrir el sobre ? - dijo Robles sin dejar de mirar el lienzo.
- Soy un sentimental - bromeó Luna.
Robles sacó un sobre del interior de su americana, dentro había un paquete de folios con fichas de agentes de policía, guardia civiles, gendarmes y carabineros grapados con movimientos del banco suizo HSBC de cuentas de cada uno de ellos.
- Más gente sucia - dijo Luna.
- Nada menos que policías ...
- Comprados por la sociedad Justine a buen precio...
- ..Lo que les ha garantizado impunidad durante años...
- Mi amigo francés tiene muy buenos contactos con la Interpol, esta lista de la compra les va a gustar ¿ no crees ? - dijo Luna.
Robles no le contestó, parecía triste.
- ¿ Te pasa algo ? - preguntó Carlos.
- Viena es nuestro último puerto... se acabó nuestra gira europea a lo Willy Fog..lo he pasado bien..
Los dos veteranos fiscales se miraron y se dieron un fuerte abrazo.

   Lourdes miro a Joseph Lindt confusa. Aun duraba el efecto de la potente droga que la había traído a aquel lugar. Elegantemente vestido con un traje azul marino, corbata burdeos y camisa celeste, Lindt la observaba en silencio , esperando que ella moviera ficha.
- ¿Quién es usted y qué quiere de mi ?
- Oh lamento decirle que no quiero nada de usted, sino de su novio - hizo una pausa espesando su reacción - es un hombre sorprendente, como ahora ha vuelto a  demostrar con esta ingeniosa comedia de fingir su propia muere, quiero conocerle y usted es mi llave para conseguirlo
- Entonces esos mails de Diego...- dijo confusa.
- Conseguimos tu correo personal y el que usaba antiguamente Diego para comunicarse contigo, también accedimos a la nube donde Diego guarda fotos vuestras de su móvil ...en fin un juego de niños para un buen pirata informático 
- ¿ Y para qué os sirvo yo ?
- Eres un cebo hermoso, Diego tiene muy buen gusto.. 
 
Continuará....

domingo, 8 de marzo de 2015

Décimo primera entrega




   Helena Goldman abandonó el Hotel Meliá de Berlín apresuradamente tras su breve reunión con  Larraz hijo y su anónimo acompañante y salió a la calle dispuesta a echar el lazo a un taxi  lo más rápido posible y tuvo suerte de subirse pronto a uno que pasaba por la puerta del hotel. La mujer de confianza de Lindt dio al taxista la dirección y echó su cabeza cómodamente en el respaldo del asiento. Necesitaba pensar en la reunión que acababa de celebrar, pero sobre todo en aquel inesperado reencuentro que le  devolvía a una época feliz e inconsciente de su vida que creía cerrada. Justo antes de arrancar, Antonio Larraz hijo se introdujo velozmente en el coche por la puerta izquierda.  
- ¿ Te ibas sin mí ? - sonrío Larraz.

   El Grand Hotel Baglioni es un símbolo de la cuidad de Florencia desde 1903 y está situado en el centro histórico de la ciudad italiana. Antigua residencia de los príncipes Carrega Bertolini, se encuentra a sólo 300 metros de la estación de tren de Santa María Novella y sus  habitaciones presentan un estilo florentino elegante e incluyen ventanas típicas, suelo de parqué y techos altos con vigas de madera. Su comedor y la terraza gozan de vistas a la cúpula de Santa María del Fiore y al campanario de Giotto. Carlos Luna y Antonio Robles entraron el hall del hotel a las 13,34.
- Estoy viejo para tantos aviones, suerte que nos queda sólo esta llave y la de Viena- se quejó Robles. Conozco un restaurante sensacional en Viena, ponen el Schnitzel para derretir el paladar de exquisito..Háblame de ella..
- No quiero que te suba el azúcar..- bromeó Luna.
- Tengo curiosidad por saber cómo es la mujer este ha logrado transformar a un cínico descreído como tú en un galán enamorado - ironizó Robles
-  Ella es abogada, especialista en familia, llevó el divorcio de mi prima Clara de modo muy brillante, yo estuve de testigo en la vista , así que típico de mi, la abordé tras el juicio para quedar con ella, lógicamente mi intención era la de siempre : acostarme con ella...tras 9 citas seguí sin hacerlo, ni lo intenté...me quedaba embobado oyéndola hablar de cine, musica, historia, política, derecho...y mirándola mientras hablaba con esa seguridad, pasión y encanto de todos esos temas..respetaba sus opiniones e ideas, me encantaba debatir con ella, pasear, ir al cine, al Thyssen..por primera vez en 20 años el sexo con una mujer no era el objetivo, no es que no la deseara, pero eso no era lo importante..y acostarme con ella llegó de un modo natural sin forzar nada..es una compañera ..imagino que a mis 53 años ya era hora de madurar...
- Cuando te oigo hablar de ella parece que estuviese oyendo a otro, ver para creer...

 
 Lourdes Salmerón se dirigió desde el aeropuerto Berlín Tegel en taxi hasta el apartamento donde la había citado Diego. Ella no conocía la ciudad, pero le extrañó que después de más de veinte minutos atravesando las principales arterías de la capital, el vehículo entrase en una zona que parecía la periferia de Berlín. Sus malos presentimientos se agudizaron cuando el vehículo se paró junto a un semáforo y dos hombres jóvenes con gabardina gris se metieron en el coche a la vez por ambas puertas quedando ella en medio de los dos. No le dio tiempo de reaccionar cuando uno de ellos le puso un pañuelo en la boca mientras el otro le agarraba con fuerza de los abrazos. Se sumió entonces en un sueño profundo... 

   Sin objeciones por parte de la joven recepcionista rubia del hotel, Carlos Luna y Antonio provistos de un ligero portátil abrieron  la caja fuerte fuerte florentina en donde volvieron a encontrar otro pen drive. Tras introducirlo en el puerto USB de su ligero Mac, descubrieron expectantes su contenido. Una serie de documentos escanearlos sobre las actividades de las empresas de Lindt con el membrete de "reservado" y " solo para la atención del Sr. Lazard " y fotos de éste con varias personas de raza árabe en lo que parecían por su decoración casas en países de Oriente Medio.
- ¿ Crees que hicimos bien en hablar con los americanos ?- dudó Robles.
- Yo los vi muy contentos, la opción de destapar una vía de financiación de Al Qaeda les ha puesto muy cachondos, no hay duda irán a por Lindt y sus amigos ricachones , va a a ser divertido verlo....creo que este pen también les va a hacer mucha ilusión..- ambos sonrieron.


 Esa tarde Fran e Ines viajaron en coche hacia la hermosa playa de Aguamarga en el Cabo de Gata. Aquel lugar era una pequeña pedanía de casitas blancas habitada por 400 personas muy tranquila al borde del mar y cuya idílica playa era uno de los rincones favoritos de ambos desde que llegaron a Almeria. Sentados en un típico chiringuito junto a la playa de fina arena, esa tarde  acababan de tomar una paella y estaban muy a gusto saboreando un café tras pagar la cuenta.
- Casi tres horas de interrogatorio y no le sacamos nada- comento Fran.
- ¿ Están del todo seguros los de la poli judicial que es el autor de las muertes de aquellas  dos personas gitanas ?
- Sí están seguros, la verdad es el caso más complicado que he tenido. A pesar de disparar contra ellos en un barrio atestado de gente, no hay testigos, los guardias civiles están seguros de que es el autor de los disparos , pero es una convicción sin pruebas...
- ¿ Y a pesar de eso el Juez acordó a petición tuya la prisión ?
- Intentó huir de la Guardia Civil cuando fueron a su casa a detenerlo, así que se ha justificado la prisión por el riesgo de fuga...
- Bueno, pero con tan pocos indicios no creo que lo mantenga mucho tiempo en prisión..
- Cuando se reunieron conmigo los agentes para explicarme su atestado,  pidieron tiempo para investigar algunos flecos que piensan que les llevará a probar mejor su imputación .. a ver..
- Seguro que ira todo muy bien.
- Claro soy un chico con suerte.
- Hablando de suerte..¿ No te ha extrañado que te propusiera venir hoy a comer aquí ? - le preguntó misteriosa Inés.
Fran la miró detenidamente, cuando veía esa sonrisa traviesa que mezclaba inocencia y picardía, se sentía el hombre mas afortunado del mundo.
- Sorpréndeme..
- Estoy embarazada.

   Diego caminaba mirando con mucha atención los edificios por la populosa Calle Friedrichstrasse, una larguísima vía en el corazón de Berlín. Historia, moda, diseño, gastronomía y arquitectura concentrados en una calle que es un gigantesco centro comercial de 3,5 kilómetros de largo y mucho más. Sus reclamos son tantos y tan variados que recorrerla a fondo puede llevar más de un día entero. Pero Diego no atravesaba la famosa calle por turismo. Allí tenía su sede Químicas Lazard la empresa más importante del grupo de entidades que dirigía Joseph Lindt asesorado por Helena Goldman y a donde le había dirigido Kovaks. Frente a la sede de la multinacional de Lindt estaba aparcado un Mercedes negro con matrícula extranjera en cuyo interior los agentes de la CIA Roy Sammuels y Dick Chambers, hicieron varias fotografías a Diego Morales.
- Es él - dijo Chambers cotejando las fotos que había hecho con las que tenía almacenadas en el carrete de su teléfono móvil- no hay duda- hizo una pausa y miró circunspecto a su compañero- Bien ¿ Cómo lo hacemos ? 

Continuará ....

domingo, 1 de marzo de 2015

Décima entrega


  La tercera taquilla de Ballcells contenía una carpeta de cartón marrón tamaño folio. En su interior había muchas fotocopias de movimientos de cuentas bancarias con anotaciones a bolígrafo junto a los datos de las cuentas de nombres de importantes personalidades europeas. La mayoría estaba en Suiza y en el banco HSBC. También incluía fotografías de varias personas de raza árabe unidas con una grapa a los extractos de algunas de esas cuentas y la foto de Roger Lazard con el
nombre Lindt al lado.
- Vaya - Carlos Luna silbó alucinado ante la importancia del hallazgo- ésto si que es dinamita de la buena.
- Varios de esos nombres son los que nos dijo tu amigo francés..
- También hay alemanes, italianos, rusos...la ONU del crimen organizado - ironizó Carlos
- La importancia de esta documentación es que aquí están las cuentas y fondos de la Sociedad Justine y de muchos de sus miembros..
- Y aparece Lazard...Diego dijo que iba a Berlín a seguir su pista..esta información lo vincula a la Sociedad Justine claramente...
- Y también están las otras fotos...apuesto que no son extras de " Lawrence de Arabia"..- bromeó Luna.
- Esas fotos y los movimientos de cuentas podrían significar que la organización está financiando el terrorismo yihadista..¿ pero por qué lo hacen ? No lo entiendo...
- Estos documentos deben de analizarlos expertos, ésto nos viene grande amigo..- comentó Carlos- vamos a la Vía Veneto, allí rodaron varias escenas de " La dolce vita" y casualmente también está la embajada americana....

   Salud Romero presentó denuncia contra su marido en la comisaría de la Policía Nacional  de Almeria. Salud se vio obligada a reconstruir con dolor ante los agentes desde la primera agresión siendo aún novios una tarde de mayo en el banco de un parque su pueblo de su pueblo hasta el último episodio en el que su pareja roció la cara con la sopa hirviendo que ella con cariño a pesar de los largos años de maltrato le había preparado. La insistencia de Inés y de Fran finalmente la habían convencido de que ese infierno que había vivido debía salir a la luz y responder su marido por tanto dolor. Una pena no era probablemente nada, un castigo casi simbólico para  todos los malos momentos que habían marcado con fuego su vida, él además tenía una condena reciente por una pelea en un bar, así que según le explicaron los fiscales no se le suspendería la pena si se le condenaba a prisión y entraría en El Acebuche un máximo de tres años. Y pensó en sus hijas que asqueadas de tantos de desprecios de su padre se habían marchado a la Universidad de Granada lejos de él a estudiar Derecho y sobre todo a ser libres. Ellas estarían seguro orgullosas de ella. Por primera vez en mucho tiempo se le dibujó una sonrisa en la cara. 

   Lourdes miró por la ventanilla de su avión y se alegró ver la ciudad de Berlín desde el cielo. La juez había estado una única vez en la capital alemana cuando fue con sus padres y hermano siendo adolescente y se acordaba borrosamente de aquel viaje ya lejano. Ahora sí la ciudad iba a quedar grabada en su memoria con hermosos recuerdos porque allí se iba a reencontrar con Diego después de varias semanas temiendo lo peor. Su email recibido cuando ella paseaba por la Gran Vía fijando una cita era una luz de esperanza.

   Lach pidió un segundo café. La conversación  entre el ex agente alemán y Diego se había alargado casi dos horas. Ambos se habían caído bien y Lach había expuesto con brillantez sus conocimientos sobre la organización y actividades legales e ilegales de Lindt, verdadero objetivo de Diego. 
- ¿ Por qué huiste de Madrid ?- preguntó Lach.
- Para proteger a mi novia. Hacia algunas semanas que notaba que me seguían. Una de las veces pude identificar un Mercedes gris metalizado que me fijé tenía uno de los cristales  del faro delantero izquierdo parcialmente roto, aunque no vi la matricula bien.  Cuando al día siguiente vi en la televisión una noticia en la  que aparecían imágenes de Larraz saliendo de ese mismo coche ví claro que  iban a  por mi. Pensé que si fingía mi desaparición Lourdes estaría a salvo...
- ¿ Cómo te enteraste de nuestra existencia ?
- Cuando hablé con el policía  llamado  Del Val que había llevado a cabo la investigación de la Operación Cenicienta,  me habló de vuestra organización, en aquel momento no le di importancia, pero cuando decidí quitarme de en medio, le llamé y él contactó con vosotros.
- Fue un tiempo miembro de la organización, pero hace años que por salud se retiró..  
- Explícame tu plan para llegar a Lindt...

  Helena Goldman acudió algo nerviosa al hotel Meliá Berlín. Ubicado en pleno corazón berlinés  frente al rio Spree y a pocos minutos a pie de los principales lugares de interés turísticos como la puerta de Brandeburgo, la Isla de los museos o Alexanderplatz, en aquel moderno hotel había realizado varias reuniones  de negocios gracias a su excelente ubicación en el centro de la ciudad y a sus magníficas  instalaciones. Cuando Larraz,  que había fijado una cita con ella haciendo valer su apellido, la vio aparecer se quedó impactado. Doce años antes en un viaje de negocios a Nueva York por encargo de su padre, había  conocido una hermosa joven que trabajaba de broker  para una multinacional alemana. Se enamoró de ella y durante los 12 días que paso en la ciudad vivieron un tórrido  romance al que ella puso radical fin cuando él  volvió a España y trató desde allí de mantener el contacto con ella. Allí estaba igual de bella e igual de fría.


Capítulo quinto 

«Si el hombre fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en todo» ( Albert Camus )

   José Antonio Ballesta hizo atropelladamente la maleta echando toda la ropa que encontró a mano y se metió en el bolsillo derecho de su cazadora el dinero que había guardado en una caja de latón en la cocina y sus tarjetas, DNI y permiso de conducir. Tras coger las llaves de su viejo coche, salió a las 5,30 de la madrugada de su casa silenciosamente. La muy puta al final lo había hecho pensó enfurecido mientras arrancaba el coche. Debía de huir antes de que las policía lo detuviese. Su mujer a esas horas ya habría ido a comisaría. Cuando las cosas se calmasen ya ajustaría cuentas con Salud pensó apretando los dientes. 

Continuará...