nombre Lindt al lado.
- Vaya - Carlos Luna silbó alucinado ante la importancia del hallazgo- ésto si que es dinamita de la buena.
- Varios de esos nombres son los que nos dijo tu amigo francés..
- También hay alemanes, italianos, rusos...la ONU del crimen organizado - ironizó Carlos
- La importancia de esta documentación es que aquí están las cuentas y fondos de la Sociedad Justine y de muchos de sus miembros..
- Y aparece Lazard...Diego dijo que iba a Berlín a seguir su pista..esta información lo vincula a la Sociedad Justine claramente...
- Y también están las otras fotos...apuesto que no son extras de " Lawrence de Arabia"..- bromeó Luna.
- Esas fotos y los movimientos de cuentas podrían significar que la organización está financiando el terrorismo yihadista..¿ pero por qué lo hacen ? No lo entiendo...
- Estos documentos deben de analizarlos expertos, ésto nos viene grande amigo..- comentó Carlos- vamos a la Vía Veneto, allí rodaron varias escenas de " La dolce vita" y casualmente también está la embajada americana....
Salud Romero presentó denuncia contra su marido en la comisaría de la Policía Nacional de Almeria. Salud se vio obligada a reconstruir con dolor ante los agentes desde la primera agresión siendo aún novios una tarde de mayo en el banco de un parque su pueblo de su pueblo hasta el último episodio en el que su pareja roció la cara con la sopa hirviendo que ella con cariño a pesar de los largos años de maltrato le había preparado. La insistencia de Inés y de Fran finalmente la habían convencido de que ese infierno que había vivido debía salir a la luz y responder su marido por tanto dolor. Una pena no era probablemente nada, un castigo casi simbólico para todos los malos momentos que habían marcado con fuego su vida, él además tenía una condena reciente por una pelea en un bar, así que según le explicaron los fiscales no se le suspendería la pena si se le condenaba a prisión y entraría en El Acebuche un máximo de tres años. Y pensó en sus hijas que asqueadas de tantos de desprecios de su padre se habían marchado a la Universidad de Granada lejos de él a estudiar Derecho y sobre todo a ser libres. Ellas estarían seguro orgullosas de ella. Por primera vez en mucho tiempo se le dibujó una sonrisa en la cara.
Lourdes miró por la ventanilla de su avión y se alegró ver la ciudad de Berlín desde el cielo. La juez había estado una única vez en la capital alemana cuando fue con sus padres y hermano siendo adolescente y se acordaba borrosamente de aquel viaje ya lejano. Ahora sí la ciudad iba a quedar grabada en su memoria con hermosos recuerdos porque allí se iba a reencontrar con Diego después de varias semanas temiendo lo peor. Su email recibido cuando ella paseaba por la Gran Vía fijando una cita era una luz de esperanza.
Lach pidió un segundo café. La conversación entre el ex agente alemán y Diego se había alargado casi dos horas. Ambos se habían caído bien y Lach había expuesto con brillantez sus conocimientos sobre la organización y actividades legales e ilegales de Lindt, verdadero objetivo de Diego.
- ¿ Por qué huiste de Madrid ?- preguntó Lach.
- Para proteger a mi novia. Hacia algunas semanas que notaba que me seguían. Una de las veces pude identificar un Mercedes gris metalizado que me fijé tenía uno de los cristales del faro delantero izquierdo parcialmente roto, aunque no vi la matricula bien. Cuando al día siguiente vi en la televisión una noticia en la que aparecían imágenes de Larraz saliendo de ese mismo coche ví claro que iban a por mi. Pensé que si fingía mi desaparición Lourdes estaría a salvo...
- ¿ Cómo te enteraste de nuestra existencia ?
- Cuando hablé con el policía llamado Del Val que había llevado a cabo la investigación de la Operación Cenicienta, me habló de vuestra organización, en aquel momento no le di importancia, pero cuando decidí quitarme de en medio, le llamé y él contactó con vosotros.
- Fue un tiempo miembro de la organización, pero hace años que por salud se retiró..
- Explícame tu plan para llegar a Lindt...
Helena Goldman acudió algo nerviosa al hotel Meliá Berlín. Ubicado en pleno corazón berlinés frente al rio Spree y a pocos minutos a pie de los principales lugares de interés turísticos como la puerta de Brandeburgo, la Isla de los museos o Alexanderplatz, en aquel moderno hotel había realizado varias reuniones de negocios gracias a su excelente ubicación en el centro de la ciudad y a sus magníficas instalaciones. Cuando Larraz, que había fijado una cita con ella haciendo valer su apellido, la vio aparecer se quedó impactado. Doce años antes en un viaje de negocios a Nueva York por encargo de su padre, había conocido una hermosa joven que trabajaba de broker para una multinacional alemana. Se enamoró de ella y durante los 12 días que paso en la ciudad vivieron un tórrido romance al que ella puso radical fin cuando él volvió a España y trató desde allí de mantener el contacto con ella. Allí estaba igual de bella e igual de fría.
Capítulo quinto
«Si el hombre fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en todo» ( Albert Camus )
José Antonio Ballesta hizo atropelladamente la maleta echando toda la ropa que encontró a mano y se metió en el bolsillo derecho de su cazadora el dinero que había guardado en una caja de latón en la cocina y sus tarjetas, DNI y permiso de conducir. Tras coger las llaves de su viejo coche, salió a las 5,30 de la madrugada de su casa silenciosamente. La muy puta al final lo había hecho pensó enfurecido mientras arrancaba el coche. Debía de huir antes de que las policía lo detuviese. Su mujer a esas horas ya habría ido a comisaría. Cuando las cosas se calmasen ya ajustaría cuentas con Salud pensó apretando los dientes.
Continuará...

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