Capitulo primero
La desaparición
" El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que se está cerca"
( Sun Tzu " El arte de la guerra " )
Las malas noticias nunca vienen solas. Ya hacia un mes de la extraña desaparición del famoso fiscal Diego Morales y no había ninguna novedad. El prometedor fiscal que tres años antes protagonizara el macrojuicio que condenó a poderosos empresarios, banqueros y políticos tras la ya famosa operación Cenicienta había salido de Plaza Castilla tras su guardia de detenidos a las 9 de noche de ese día de junio de 2014 y tras subirse en su wolswagen golf negro recién comprado, no volvió a ser visto por nadie desde entonces. Su teléfono móvil se apagó a las 22,34 y desde esa hora se mantuvo inquietantemente inactivo.
Ese mismo día en la cárcel de Soto del Real un funcionario de prisiones encontró en su celda el cuerpo sin vida de Antonio Larraz. Su cuello había sido rebanado salvajemente con un objeto cortante y yacía tumbado boca arriba sobre un charco de sangre. El antaño poderoso empresario apareció con los ojos aterrorizados mirando al techo con la boca obstruida con un pañuelo sujeto a su rostro mediante cinta aislante.
En el DO & CO Stephansplatz, un moderno y exclusivo restaurante de diseño sobre los tejados de Viena con unas impresionantes vistas de la catedral vienesa de San Esteban, la noche del 17 de junio esperaba tomando plácidamente una copa de rioja español Max Kovak a su invitado francés. Kovak era un tipo muy elegante que vestía un traje gris oscuro de Carolina Herrera que parecía diseñado con sus medidas, tenía 52 años y era un hombre largirucho, enjuto de cuerpo y con una prominente nariz aguileña que destacaba en su cabeza tapada. Había recibido con prevención pero también con mucha curiosidad un email tres días antes que le había generado un interés inhabitual en un hombre tan acostumbrado a asuntos misteriosos y con trampa. Kovak había trabajado para el KGB en su juventud en los 80 y después en la policía vienesa hasta que hacia 2 años se había retirado y trabajaba como detective privado para clientes de todo el mundo cobrando los prohibitivos sueldos que sólo personas de altísimo nivel de vida podían pagar. Aceptaba por eso 4 ó 5 casos al año y de vez en cuando trabajos de menos caché en su Viena natal por módicos precios si generaban su curiosidad y le suponían un desafío para su inteligencia superdotada. El caso que le había traído a ese restaurante frente a la hermosa catedral de la capital austriaca podría ser uno de esos.
Carlos Luna llegó a la austera notaría de Luis Iribarne en la calle Goya de Madrid a las 12,00 del 17 de junio. Tras ser conducido por uno de los oficiales al despacho del notario, el fiscal se sentó frente al orondo titular de la notaria, un tipo con cara de pocos amigos que tras estrecharle fríamente la mano derecha, entró en materia sin mayores preámbulos.
- Soy albacea de la última voluntad de Don Santiago Ballcells Fábregas. Recibí instrucciones del señor Ballcells de entregarle algo tres años después de su muerte, tengo un sobre para usted - inició su exposición ceremoniosamente el notario.
Aquella revelación dejó a Luna impactado ¿ Por qué Ballcels le daba tres años después de su muerte un sobre ? ¿ Y qué demonios había dentro ?
- No entiendo ...- balbuceó Luna aun aturdido .
- Ábralo - le dijo empujando hacía él un sobre color blanco tamaño folio que parecía vacío hacia el fiscal.
Luna obedeció intrigado y abrió el sobre despacio. Contenía únicamente en su interior una nota manuscrita con 5 direcciones anotadas con una pluma negra: dos en París, una en Berlín, otra en Florencia y la ultima en Viena y cinco llaves con una inicial cada una: p1, p2, v, f y b.
- Esas llaves corresponden a 5 consignas en 5 hoteles de 4 ciudades. Las iniciales corresponden a cada ciudad v de Viena, b de Florencia ect, ignoro que hay en cada caja fuerte, usted imagino sabrá que hacer con su contenido..- susurró el viejo notario.
¿ Qué coño significaba ese jeroglífico ? Pensó Luna ¿ Que podía haber dejado Ballcells para él precisamente y tanto tiempo después de su muerte ? "en fin" pensó tocaba hacer uso de su tarjeta Iberia plus....
Continuará..

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