CON LA MUERTE EN LOS TALONES
" Soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa" ( Winston Churchill )
En una calle muy céntrica de Almería, Stalin Qhispe tomaba un capuchino en la cafetería Cyrano, un local con encanto de aire bohemio donde había té, cafés y todo tipo de bebidas y muchos libros en estanterías que algunos clientes leían mientras tomaban algo. También había un proyector donde se veían vídeos musicales de grupos antiguos y sillones orejeros. Cuando ya se disponía a pagar , vibró su Samsung Galaxy, era Ballcells.
- Qhispe al habla ¿ qué se le ofrece Ballcells ?
- El jefe quiere que despaches a la chica- dijo secamente.
- ¿ De inmediato ?
- Si, no tardes.
- All right man, mañana a mediodía
va a visitar la Alcazaba sola, para llegar hay que subir calles estrechas y empinadas, hay que pasar por una zona muy solitaria y próxima al barrio de Pescadería una zona deprimida, un foco de delincuencia local, si a esas horas algún indeseable la atracase, ella se resistiera y al tipo se le fuera el atraco de las manos no sería raro..
- ¿ Cómo sabes que irá ?
- Puse micros en el salón detrás de la TV.
- De acuerdo, si parece un robo común mejor ¿ Cámaras por la zona?
- No, lo comprobé ayer cuando pensé en el plan, imaginé que pronto decidiríais darle billete.
- Cuando la hayas eliminado, llámanos.
- Ok man.
Stalin colgó el teléfono y apuró de un largo sorbo el café que le quedaba y esbozó una extraña mueca que ni el mayor experto en lenguaje no verbal podría descifrar.
Diego y Daniel llevaban más de 5 horas y media de viaje a bordo del wolswagen Sirocco negro de Daniel. Sonaba en la radio el último disco de los Black Keys. Pasaban en aquel momento el cinematográfico desierto de Tabernas, cuando Diego le terminaba de contar su extraño despertar con Lourdes en su apartamento .
- Pues sí que esta espabilada Lourdes..
- ¿ Cómo ? - le miró extrañado Diego.
- Bueno tú me contabas que eras más bien modosita...
- Bueno, ella es una chica de relaciones estables, no busca rollos esporádicos, en su día buscaba una relación sería con alguien ..
- Serio- le interrumpe Daniel, asintiendo Diego- pues entonces desde luego la otra noche tuvo un comportamiento raro .
- No se, como ya te he dicho muchas veces, no actúe bien con ella, se merecía alguien que estuviera a su altura, yo no era esa persona..
- ¿ Y ahora?
- La otra mañana cuando la vi salir de mi baño..estando de nuevo los dos juntos en mi apartamento como hace dos años..
- Ay que se pone nostálgico- bromea Daniel.
- Bueno - sonríe vamos a lo nuestro..
- ¿ Tienes algún plan sobre lo que vas a decirle a esa chica Karen o vamos en plan caqui a lo que salga ?
- Voy a tratar de convencerle para que colabore con nosotros y delate a "los malos "
- ¿ Sí ? ¿ y cómo vas a lograrlo ?
- Creo que ella no esta involucrada en la muertes de esas chicas..le ofreceremos ser testigo protegido.
- ¿ Por qué estás tan seguro de que ella no sabía nada ?
- Porque es igual que ellas: de 23 años, modelo ocasional, joven..ella no participaría en las muertes de esas chicas..
- Puede ser- dijo Daniel pensativo- ¿ entonces que puede saber de esas muertes ?
- Quien o quienes la contrataron son los que mataron a esas chicas, sino no tiene sentido que a ella le encargaran robarme el pen..ella nos tiene que llevar a ellos..
- Y habrá que asustarla diciéndole de lo que son capaces esos tíos...
- Exacto.
Ya en Almería capital, Daniel y Diego estaban sentados en la calle Camino del Bobar escuchando una playlist de canciones de spofity que tenía Diego en su móvil. " Delivery " de Babyshambles sonaba en ese momento. La urbanización donde se refugiaba Karen era un imponente conjunto de 8 edificios iguales de 9 plantas cada uno muy nuevos de color crema y los balcones marrones iguales divididos en dos fases cada una con piscina, jardines, piscina y pistas de padel, la primera en primera línea de playa y la segunda detrás separada de la primera por una estrecha calle que era en donde se hallaban montando guardia Diego y Daniel.
- Así que ésto se siente cuando dos polis montan una vigilancia frente a una casa como en las películas..-dijo Diego.
- Si, más o menos..¿ Qué tal tus pupilos ?
- Son estupendos, tienen unas ganas de aprender tremendas y son muy intuitivos y eficaces, llevamos casi un mes y ya hacen muy bien sus escritos de acusación y ejecutorias , sus primeras juicios penales salieron muy bien, esta semana me los llevo de jurado..
- ¿ Ah si ? ¿ un asesinato ?
- Sí , un salvaje, mató a su mujer y al hijastro , una historia dura, espero que logremos seleccionar un jurado receptivo y duro, la mujer y el chico lo merecen
- ¿ Sabes ? A veces pienso en lo curioso que es tu trabajo ..
- ¿ Y eso ?
- Pues que aparentemente parecéis los malos de la película buscando con saña la condena del acusado y según me ha demostrado la experiencia la realidad es la contraria, sois más bien los buenos de la película y luego está la mala prensa que a veces tenéis..
- La verdad es que sí, pero todos los trabajos tienen sus estereotipos, a vosotros la policía se os respeta la gente y a la vez os teme en cierto modo..cuando os ven se sienten seguros, peo si paráis a alguien Evo un coche, se acojona - los día se ríen-
Karen apareció en ese momento sobre las 4 de la tarde por la verja que daba acceso a la urbanización, vestía unos shorts vaqueros azul claro y una camiseta blanca de tirantes. La joven se subió en un mini Cooper rojo con el techo blanco aparcado a escasos 100 metros de la entrada principal en la misma acera donde observaban Diego y Daniel.
- Ahí va - dijo Daniel- a ver donde nos lleva..
- Me encanta , una persecución como en las películas, siempre he querido decir esto: siga a ese coche.
- Vámonos de caza- dijo Daniel poniendo el coche en marcha.
Durante 10 minutos a una distancia prudencial el Sirocco siguió al mini de Karen por la larga Avenida Cabo de Gata dirección al centro de la ciudad. Curiosamente frente al Palacio de Justicia, Karen entro en un parking público, en donde también aparcaron sus perseguidores. De ahí la joven se dirigió al Paseo de Almería y se metió por una estrecha calle adyacente a la izquierda, la zona efectivamente como dijo Stalin era muy solitaria y de edificios viejos y sucios. Tras dejar la plaza del ayuntamiento a su derecha, Karen seguida por Diego y Daniel encaró una empinada cuesta que mostraba a su izquierda vistas del puerto y el centro de la ciudad.
- Aquí nos paramos, vamos a pedir un pakistaní- dijo Daniel cogiendo discretamente el brazo de Diego- vamos a sentarnos en esta teteria.
- ¿ Y eso ? - se extrañó Diego .
- Tengo antojo de té verde- dijo Daniel al que siguió su amigo hacia una mesita situada junto a la puerta de una destartalada teteria que había en el inicio del ascendente camino que conducía a la fortaleza medieval.
- Desde que dejamos el Paseo viene siguiéndonos un tipo con mala pinta, no se si va detrás nuestra o de la chica..- le susurró Diego.
Stalin Qhispe pasó pocos segundos después junto a los amigos sin mirarles ni siquiera. Éste aceleró el paso hasta situarse a escasos dos metros detrás de Karen que andaba despacio mirando el monumento encima de ella. Entonces Daniel vio brillar con el sol un objeto que Stalin sacó de uno de los bolsillos de su cazadora militar y que aproximó a la espalda de la joven.
- Hijo puta se la va a cargar..- dijo Daniel que se levantó de la silla como un resorte mecánico y saco del cinto su pistola - ¡ Cabrón suéltalo ! - dijo encañonando a Stalin.
A partir de ese momento , pareció como si alguien pulsara el botón de cámara rápida y la velocidad de los acontecimientos se aceleró. Stalin como un animal acorralado giró su cuerpo 180 grados con una rapidez endiablada que sorprendió a Daniel, más aún le sorprendió la Glock 17 que apareció en su mano mientras caía la navaja al suelo y con la que encañó a Daniel, pero éste reaccionó sin perder la calma y la frialdad. Disparó dos veces su H&K 9mm casi sin interrupción. Falló el primero que penetró en el hombro izquierdo del sicario, dibujando un figura grotesca en el aire, al moverse el cuerpo de éste hacia atrás, quedando la bala alojada en el hueso, el segundo no falló: la bala le reventó el corazón. Murió en el acto. Como un rascacielos derribado por explosivos, el voluminoso cuerpo del asesino cayó al suelo a cámara lenta como si fuese un pesado saco de boxeo. La sangrienta carrera criminal de Stalin Qhispe, acabó ese 3 de abril de 2012 a los pies de la Alcazaba de Almería. Diego y Daniel corrieron hacia Karen paralizada como una estatua a un metro del cuerpo de Stalin.
- Llévatela rápido , yo me encargo de lidiar con los polis de aquí ¡ vamos coño !
Diego obedeció sin pensar y se llevó de allí a tirones a la joven que lo miraba aún alucinada, sin entender aún lo que había sucedido...
Continuará ...

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